viernes, 24 de septiembre de 2010

Alemania y las bicis

ads
Feria del río Elbe

Texto y fotos: Fran Cristópulos

ALEMANIA
Llegue a Alemania un día 17 y cuando iba en un taxi (que me salió horrorosamente caro) vi la primera bici alemana en las calles. Era bastante tarde , ya pasado de la una de la mañana, y la gente pedaleaba tranquilamente por las calles de la ciudad de Dresden. Al día siguiente salí caminando hacia el centro de la ciudad de Dresden o Altstadt , el casco antiguo restaurado por completo luego de la ocupacion ruso y del bombardeo que sufrió que destruyó la ciudad completa, y mientras caminaba por las calles medio perdida y sin entender mucho alemán me fui fijando especialmente en las bicis que habían en el lugar. La verdad me llamaba demasiado la atención los modelos existentes en Alemania. Son muchos mas antiguos que los nuestros y por eso no es de extrañarse que encuentres una bicicleta Miele del año '28 o '30 en manos de alguna universitaria que pasea con bellos focos dinamo de la epoca por el centro de la ciudad.

miércoles, 30 de junio de 2010

Vagabunderos en México

Si bien estéticamente la Vagabundo mexicana y la Mini CIC chilena son diferentes, ambas tienen en común el haberse transformado en bicicletas iconos de una época que marcó las generaciones de los años setentas y ochentas en sus respectivos países.

A continuación los dejamos con una nota realizada a un grupo de coleccionistas de bicicletas Windsor Vagabundo, extraída del sitio mexicano CLETOFILA MAGAZINE.

Cuando en 1839 se descubrió que el tiempo podía ser congelado en una imagen el mundo cambió. Paisajes, objetos y retratos fueron capturados en las placas inventadas por Louis Daguerre: los Daguerrotipos. Más tarde vinieron las “películas” y los rollos de 135 mm, y los álbumes y los archiveros en las casas que estaban destinados a guardar únicamente fotos. Y así, cuando uno quería volver al pasado, sólo tenía que buscar la foto del momento que se había guardado en un papel fotosensible.

Bicis VagabundoAsí fue como José Sotelo, dio con una imagen que su tía había guardado por casi tres décadas, y que un día de 2006 decidió regalarle. En la foto aparecía José con 5 años montado en una bicicleta Vagabundo color amarillo, de ese amarillo que deslumbra con la luz del sol. Era uno de sus pasatiempos favoritos, pasear con esa bici de manubrio alto y asiento alargado. Sin embargo, pocos años después fue sustituida por una moda: las bicis Cross o de salto. Y la Vagabundo fue arrumbada, como muchas en aquel entonces.

Cuando José se vio en aquella fotografía, recordó los buenos tiempos que había pasado con esa bicicleta, y regresó a su casa con una idea prendida en la mente: Armar una bici igual a la que tenía de niño. El trabajo no fue fácil. Primero consiguió el cuadro en un tiradero de fierro viejo, compró las piezas y lo llevó todo a un taller de bicicletas, en el que lo tuvieron dando vueltas con el “ya merito se la tenemos joven”.

“Mi paciencia se agotó y conseguí otra Vagabundo, con una amiga”. Esta segunda bici había sido olvidada en una azotea hace casi 30 años, minutos después de que su dueña se cayera y perdiera la conciencia por unos instantes, asustando a los papás y sentenciándola al óxido y al olvido. José la restauró y la pintó por su propia cuenta, y terminó antes que los del taller mecánico le entregaran la otra bici.

“Así fue como empecé a arreglar mis propias bicicletas. La mayoría las compré como fierro viejo en 15 o 30 pesos”. Pero recuerda José que las cosas cambiaron en 2008, cuando el precio del fierro se derrumbó. “Si antes pagabas 3.50 pesos el kilo, en ese año sólo pagabas 60 centavos. Entonces si les llegaba una bicicleta, ya no te la vendían, preferían restaurarla y venderla”.

Pero llegaron más bicicletas a sus manos. Un día, José caminaba por la calle y se encontró a un vagabundo sobre una homónima bicicleta. El cuadro estaba sin color, doblado, llantas partidas por el calor y la resequedad. Le ofreció dinero, pero no quiso. Insistió y el vagabundo aceptó con gusto la cantidad ofrecida.

El garage donde nos ofrecieron la entrevista los Vagabunderos estaba rodeado de bicicletas. Parecía un arcoiris que tapizaba las paredes. Carlos Luna, el más joven de los coleccionistas, dice que José llegó a tener unas 70 bicicletas, pero algunas las regaló o las vendió. Lo mismo le pasó a él. Comenzó buscando cuadros clásicos de bicicletas para restaurarlos y venderlos, pero llegó el momento en que no pudo deshacerse de sus obras de restauración.

Con orgullo, Carlos le quita unas franelas rojas que cubren el cuadro de una Windsor Vagabundo que conserva la pintura original. Es verde con las calcomanías originales.

¿Cómo la conseguiste? Fue un regalo que una tía le hizo a su hijo. La compró en un tianguis, pero luego de un tiempo ya no la quisieron usar. Entonces yo le dije que me la vendiera y le di 150 pesos.

Algunos buscadores de bicis clásicas en internet, han llegado a ofrecer hasta 5 mil pesos por una Vagabundo con piezas y pintura original.

Raleigh ChopperDentro de la colección hay otras marcas clásicas, como las Skipper y las Flipper de Bimex, las Riviera también de Windsor y una Mototrial. Pero eso no era todo. Un par de horas más tarde se unió otro coleccionista del grupo, Jorge Galván. Sus hijos le ayudaron a abrir una camioneta de donde bajaron dos bicicletas muy difíciles de ver en México: una Raleigh Chopper y una Rudge, ambas inglesas.

Jorge cuenta que las dos bicis las consiguió en Chile. “Me dicen que haya fueron muy populares. Di con ellas a través de internet, y así fue como logré obtenerlas”.

La historia de las Vagabundo en realidad nace de la Raleigh Chopper, una bici que se creó en 1968 en la fábrica de Nottingham, Inglaterra. De ese modelo surgieron muchas bicis que marcaron historia alrededor del mundo, como las propias Rudge, la Schwinn Sting Ray y finalmente en México las Windsor Vagabundo.

Luego de admirar cada una de las piezas de colección los reúno al fondo del garage para hacerles una foto. Los tres posan con alegría, sabiendo que los momentos congelados pueden despertar y cobrar vida en un tiempo futuro.

Vagabunderos

José Sotelo, Caros Luna, Jorge Galván

domingo, 9 de mayo de 2010

Inauguran el Museo de la Bicicleta en Beijing

Un museo privado de la bicicleta fue inaugurado el día 5 de mayo all sur de Beijing, capital china, donde se muestran más de 140 tipos de bicicletas.

El museo se sitúa en el China Folk Tour & Culture Street, en la aldea de Nanyuan del distrito de Fengtai, indicó Chen Jiansheng, jefe del comité del Partido Comunista de China (PCCh) de la zona.

"Las bicicletas fueron en su mayoría fabricadas en Reino Unido y Japón, pero también hay algunas de Holanda, Tailandia y Malasia", declaró el propietario, Wang Mingxi, de 72 años de edad. Wang ha coleccionado estas bicicletas en mercados de segunda mano en Beijing y otras ciudades chinas.

"El mayor sueño de mi vida era crear un museo tradicional de la bicicleta para que la gente pueda aprender sobre la historia de estos vehículos y llegue a apreciarlos", declaró Wang. "Hoy mi sueño se ha vuelto realidad al fin".

Fuente: peopledaily.com

martes, 16 de marzo de 2010

Decorando el living

Algunas veces la bici puede ser una buena fuente de inspiración para las disciplinas artísticas, y acá les mostramos un notable ejemplo: un reducido juego de cerámica decorativa creado por Jeff Guerrero. Dibujos de estilo cilístico vintage, ideales para tenerlos en el living o recibir a tus amigos.






más info en Guerrero Ceramics

Vía Urban Velo

sábado, 13 de marzo de 2010

In Muto Gratia: Una fiesta muy especial



Lab 80 Film presentó en Vimeo el teaser de una nueva realización en torno a un festival italiano muy especial: el Grazielliadi 2009.

Esta fiesta ciclística reunió a cientos de amantes de las pequeñas bicicletas aro 20 italianas en el barrio de Loreto, en Bergamo. Se organizaron distintas competencias, que lograron revivir el encanto que éstas tienen.

Los organizadores abrieron las inscripciones con muy buena acogida, recibiendo 90 participantes de todas las edades. Incluso, algunos vinieron desde las localiades de San Remo, Ivrea, Monterosso, Legnano y Milán.

Tres fueron las modalidades de competecia en el Grazielliadi. La principal fue Graziella Cross Country, consistente en un circuito a campo traviesa cronometrado. Le siguió un circuito similar, en parejas, en dónde el recorrido se realizaba al estilo "Machuca", llevando en la parrilla al compañero. Finalmente, la última prueba exigía mantenerse la mayor cantidad de tiempo en pie sin pedalear.



Esto dio origen al material que les presentamos a continuación. El teaser de In Muto Gratia, que refleja la buena onda de este grupo de gente que, como nosotros, raya con estas bicis clásicas.



Fotos: Grazielliadi
vía Thriller Graziella

lunes, 12 de octubre de 2009

L'Eroica 2009

En la Toscana italiana, específicamente en la región de Chainti, se realiza un gran evento del recuerdo. L'Eroica es una gran salida cicloturísitica no competitiva, que busca celebrar las viejas glorias del ciclismo italiano. Por ello, cada sólo se puede participar en bicicletas de ruta construidas antes de 1987, ya que se privilegia conservar el misticismo de las viejas máquinas italianas de geometría clásica, con las palancas de cambio adosadas al tubo diagonal y con el cableado de los frenos a la vista.

La versión número trece del evento, realizado en septiembre pasado, contó con la inigualable participación de antiguos corredores de la zona como Francesco Moser, Italo Zilioli, Silvano Riccò, Francesco Casagrande, Franco Bitossi, Gianni Motta, Davide Cassani, Massimiliano Lelli, Lubos Lom, Pino Petito y Francesco Scaccia. Estos últimos corrieron a bordo de una tandem de época. En total, la convocatoria alcanzó la cifra récord de 2.500 ciclistas.

Luego de salir de su casa y recorrer una distancia de 50 kms, Libero Cuccuini, de 88 años, arribó finalmente al Palacio Panciatichi, abordo de su antigua bicicleta y vistiendo el mismo maillot que le regalará su amigo Gino Bartali en 1949, "como agradecimiento por haberlo alentado antes de ganar el Tour de France del '48" según dijo.

"Libero ha pasado toda una vida de duro trabajo entre las minas y la bicicleta. Él utilizó la bici para ir a trabajar, para transmitir información a los partidarios en los años de la Resistencia y para mantener viva su pasión, el ciclismo. Hoy está aquí, con sus 4 mil y 700 semanas, como le gusta decir, también en memoria de su gran cariño por Fausto Coppi y, más aún, por Gino Bartali" expresó Enzo Brogi, presidente de la Comisión de Cultura y Turismo de la zona.

Posteriormente Libero se integró al resto de los participantes para recorrer los 38 kilómetros correspondientes al trayecto más corto de los 4 que conformaban el circuito.

Valeriano Falsini, 81 años. Corredor del equipo Bianchi-Pirelli entre 1951 y 1953

Vía: Camila Candida Doncella e intoscana.it

 

Retropedal © 2008